Fiat, una marca con una historia de más de 100 años en Argentina, ha dejado una huella imborrable en la industria automotriz local. Desde el icónico Fitito hasta el 1500 y el 125, sus modelos se han ganado el corazón de los argentinos, forjando un legado que se transmite de generación en generación.

En la década de los 70, en un contexto de crisis petrolera, Fiat Argentina se consolidó como uno de los líderes del sector, apostando por la innovación y la colaboración con empresas del Grupo a nivel internacional. Es en este marco que se presenta el Fiat 128, un auto que revolucionaría el mercado argentino y se convertiría en un símbolo de modernidad.
La llegada de un ganador
El Fiat 128, que había sido elegido "Auto del Año" en Europa en 1970, llegó a Argentina en 1971 como sucesor del Fiat 1100. Su diseño y mecánica rompían con los esquemas tradicionales, marcando un antes y un después en la industria automotriz local.
Una de las características más innovadoras del Fiat 128 fue la ubicación transversal del motor, lo que permitió optimizar el espacio interior, especialmente en las plazas traseras. Sumado a la tracción delantera, el Fiat 128 se posicionaba como un vehículo moderno y práctico.
Aunque su mecánica revolucionaria inicialmente presentó desafíos para los talleres de barrio, con el tiempo se reconoció su eficiencia y fue adoptada por otras marcas. El Fiat 128 se convirtió en un referente de calidad y tecnología.
Un modelo para todas las necesidades
El Fiat 128 se ofreció en distintas versiones para adaptarse a las necesidades de los usuarios. La versión de 4 puertas fue la primera en llegar, seguida por la variante familiar en 197
La gama del Fiat 128 se fue ampliando con el paso de los años. En 1973 se incorporó el motor 1300, que le brindaba mayor potencia al modelo.
En 1978, el Fiat 128 recibió un restyling y pasó a llamarse 128 Europa. Esta versión contaba con tres variantes: 128 Europa C (motor 1100), 128 Europa CL (motor 1300) y 128 Europa Familiar (motor 1100/1300).
En 1982, bajo la gestión de SEVEL (la fusión entre Fiat y Peugeot en Argentina), se presentó la versión 128 Europa CL5, que incorporaba una caja de 5 marchas y ofrecía opciones como aire acondicionado y luneta térmica.
El 128 Súper Europa: un modelo icónico
En 1983, el Fiat 128 recibió una nueva actualización con la llegada del 128 Súper Europa. Este modelo incorporaba un motor 1500 que le otorgaba mayor potencia y se consolidó como uno de los modelos más icónicos de la marca.
El último restyling del Fiat 128 se produjo en 1986, con las versiones 128 Súper Europa CL, 128 Súper Europa TR y 128 Súper Europa 5.
El Fiat 128 continuó fabricándose en la planta de Caseros hasta 1990, cuando abandonó la línea de producción. En total se produjeron más de 25000 unidades en todas sus versiones.
IAVA: el 128 con alma deportiva
El éxito del Fiat 128 en Argentina llevó a la creación de la Industria Argentina de Vehículos de Avanzada (IAVA) en 197Esta empresa, subsidiaria de Fiat Concord, se dedicó a potenciar el Fiat 128, creando versiones más deportivas y exclusivas.
Bajo la dirección del ingeniero Juan Carlos Fisanotti, IAVA lanzó al mercado versiones como el 128 IAVA 1100 TV (Turismo Veloz), 128 IAVA 1300 TV Franja Ancha, 128 IAVA 1300 TV Doble Línea, 128 IAVA 1300 TV Triple Línea y 128 IAVA Europa.
Estas versiones se caracterizaban por su estética deportiva, su mecánica potenciada y su equipamiento de alta calidad. IAVA logró crear autos únicos que cautivaron al público argentino.
Un campeón en las pistas
El Fiat 128 no solo se ganó el corazón de los argentinos por su diseño y tecnología, sino también por su desempeño en el automovilismo deportivo.
En la categoría B del Turismo Nacional, el Fiat 128 se convirtió en una fuerza dominante, alcanzando numerosos triunfos y títulos. El piloto Héctor Luis Gradassi ganó el Gran Premio de 1972 con un Fiat 128, y Aldo Caldarella se coronó campeón argentino de Turismo con otro Fiat 128.
Las versiones IAVA, con su mecánica potenciada, continuaron cosechando victorias en las pistas durante años. El Fiat 128 dejó una huella imborrable en el automovilismo argentino.
El Fiat 128 fue un verdadero pionero en la industria automotriz argentina. Su diseño innovador, su mecánica de avanzada y su éxito en las pistas lo convirtieron en un símbolo de la época y un vehículo que se ganó el cariño de los argentinos. Su legado continúa presente en la memoria colectiva y en los corazones de aquellos que tuvieron la oportunidad de conducirlo.
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